JUDLEX vive en el ordenador del despacho, y ese ordenador es muchas veces un portátil que sale a una vista y vuelve. Ahora usted puede ponerle un candado: JUDLEX pide una clave al abrirse y la comprueba en el propio equipo, así que la sigue pidiendo aunque no haya red. Dentro de un expediente puede además reunir documentos en carpetas y verlos juntos, y eso no cambia ni la numeración de esos documentos ni el índice que usted exporta.
El candado lo comprueba su propio ordenador
Usted activa el candado desde su perfil y, a partir de ahí, JUDLEX le pide la clave cada vez que se abre en ese equipo. JUDLEX comprueba esa clave dentro de la propia máquina, así que el candado funciona igual en un tren sin cobertura. Protege la entrada a JUDLEX; no cifra los ficheros.
Carpetas en cada lista
Cuando un expediente ha crecido, usted lo lee mejor por bloques: los contratos por un lado, la correspondencia por otro. Elige los documentos que van juntos y los mete en una carpeta, y cada lista tiene las suyas, unas para los originales y otras para los clasificados. Agrupar no cambia nada de lo que usted citará después: ni el número que lleva cada documento, ni su folio, ni el índice que exporta.
Listas largas
Las listas de un despacho crecen solas: clientes, expedientes, hechos, documentos. Esas tablas aguantan listas muy largas sin que la pantalla se resienta, y usted recorre un expediente de centenares de documentos igual que uno de diez.