JUDLEX contesta preguntas sobre el expediente apoyándose en una empresa de fuera que pone la inteligencia artificial, y usted elige con qué proveedor y con qué modelo trabaja. Junto a cada pregunta, el indicador que le dice si esa inteligencia está lista para responder es el del proveedor y el modelo que usted tiene puestos, y cuando todavía no lo sabe, se lo enseña a rayas en lugar de en color. Al contratar, usted ve además las extensiones —lo que puede sumar a la licencia de base— al lado de la calculadora.
El indicador es el del proveedor que usted tiene puesto
Un despacho no se queda con un único proveedor de inteligencia artificial: cambia de uno a otro, o de modelo dentro del mismo, según lo que esté haciendo. El indicador que acompaña a la pregunta es siempre el del proveedor y el modelo seleccionados en ese momento, y cuando JUDLEX todavía no sabe cómo está el que usted acaba de elegir, se lo dice. Con eso resuelve usted lo único que tiene que decidir ahí: si lanza ya una lectura larga o espera un momento.
Usted ve las extensiones al lado de la calculadora
La licencia va por puestos, uno por cada ordenador del despacho, y sobre esa licencia de base hay extensiones: funciones que usted suma si las necesita. Un despacho que trabaja con su propia clave de inteligencia artificial las ve junto a la calculadora mientras contrata: lo que la licencia ya trae, marcado como incluido, y lo que puede añadirle. JUDLEX pone el detalle del plan debajo, a todo el ancho.