El panel de consulta es un chat a la derecha de la ventana. Con un expediente abierto, le pregunta al expediente en lenguaje normal y cada respuesta llega con su anexo, su página y la frase literal de donde sale. Con un asunto del cliente delante, le pregunta a los papeles de ese asunto. Sin ninguno de los dos, sirve para consultar cualquier cosa y para leer documentos sueltos.
Además de contestar, el chat le acompaña cuando entran papeles y puede hacer trabajo por usted si se lo pide: separar lo que falta, ordenar las carpetas del asunto.

Abrirlo y cerrarlo
El botón Consulta de la barra de arriba, el de los dos bocadillos, lo abre y lo cierra desde cualquier pantalla.
En la ficha de un expediente, Hablar con el expediente lo abre ya centrado en ese expediente.
La X de su cabecera lo cierra.
El panel se abre al lado del contenido, sin taparlo. La barra que los separa se arrastra para darle más o menos sitio, y JUDLEX recuerda el ancho que elija. Cerrarlo no pierde la conversación: al volver a abrirlo sigue donde estaba.
De qué habla en cada pantalla
El panel sigue a lo que tenga en pantalla, y cada cosa tiene su propia conversación:
Con un expediente abierto, la cabecera dice su título. JUDLEX busca en los anexos lo que hace falta para contestar, y todo lo que afirme del expediente tiene que traer su cita. Ver Preguntar y leer las citas.
En la ficha de un cliente, con un asunto desplegado, la cabecera dice el nombre del asunto. Pregunta a los papeles de ese asunto, aunque todavía no haya ningún expediente, y lo que conteste de ellos también lleva su cita. Al volver a un asunto, el panel abre su última conversación, así que lo hablado sigue ahí de un día para otro.
En cualquier otra pantalla, la cabecera dice Consulta general. Puede preguntar lo que quiera o arrastrar un documento para hablar de él, pero no hay papeles con los que contrastar: todo lo que conteste es orientación y conviene comprobarlo.
Dos expedientes, o dos asuntos, no se mezclan nunca en una misma conversación.

Lo que hace falta
La licencia activa. Sin ella, el chat no pregunta.
Una clave de inteligencia artificial, y haber aceptado el aviso Cómo se cobra la IA, que sale al ponerla. Cada pregunta la contesta el proveedor que usted haya elegido, con la clave de su despacho: Poner la clave de inteligencia artificial.
Qué se envía y cuánto cuesta
Al preguntar, JUDLEX envía al proveedor la pregunta y:
los fragmentos de los papeles que ha encontrado para contestarla;
lo que ya está decidido en el asunto;
un resumen de lo que JUDLEX tiene registrado —el cliente, sus expedientes, el marco del procedimiento, las partes, lo pendiente y la lista de papeles; con la extensión Comunicaciones y escritos, también los plazos, la agenda y el correo por contestar—. Lo compone JUDLEX en su equipo y no lleva NIF, domicilios ni teléfonos. En la consulta general es más corto: unas cifras del despacho y, con la extensión, la agenda de los próximos días;
lo hablado antes en esa conversación y los documentos que haya traído a ella. Cuando ya no caben, lo más antiguo viaja resumido: Una conversación larga.
Va directamente de su equipo al proveedor; no pasa por nosotros.
Cada pregunta se paga con su clave, a la tarifa del proveedor. Abajo del panel, Consumo diario dice lo que lleva gastado hoy el despacho con la inteligencia artificial: Opciones del panel.
En esta sección
Preguntar y leer las citas: cómo se pregunta, qué dice cada parte de la respuesta y cómo se comprueba.
Adjuntar documentos: traer un papel a la conversación o al asunto, según dónde esté.
Cuando entran papeles: el chat le cuenta lo que ha llegado y lo trabaja con su visto bueno.
Pedirle trabajo al chat: que separe lo que falta o que ordene el asunto, con sus palabras.
Opciones del panel: la guía, lo automático, el trato, el proveedor, el modelo, el razonamiento y el gasto del día.
El historial: volver a una conversación, cambiarle el nombre o borrarla.