Para que JUDLEX pueda leer los papeles de un expediente necesita la clave de un proveedor de inteligencia artificial. Esa clave es como la llave de una cuenta que abre usted con el proveedor: JUDLEX la usa para enviarle las páginas y que se las lea.
Por qué la clave es del despacho
La cuenta es suya. La abre usted con el proveedor que elija, con su tarjeta, y él le cobra la lectura directamente, a su precio y en su factura.
JUDLEX no cobra margen ni participa en ese pago. Lo único que se nos paga es la licencia.
Lo que se lee va directo de su ordenador al proveedor. No pasa por ningún servidor nuestro.
La clave se guarda en su ordenador, en un fichero del despacho, y no viaja a ningún servidor nuestro.
Sin clave, JUDLEX sigue ordenando, numerando y foliando igual, porque eso es aritmética y no necesita a nadie. Lo que no puede es leer un papel.
Qué proveedores admite
Anthropic (Claude), OpenAI (ChatGPT), Google (Gemini), xAI (Grok), DeepSeek y MiniMax. Puede tener claves de varios a la vez y elegir cuál se usa en cada momento; por ejemplo, un modelo potente para los expedientes difíciles y uno más barato para el volumen.
Dónde se pone
En el menú de su cuenta, abajo del todo del menú lateral, abra Ajustes → IA y conexiones. Arriba está el apartado Tus claves de IA, con una ficha por proveedor.

Si ya tiene la clave, pegue en Tu clave y pulse Guardar. Si no la tiene, pulse No tengo clave — guíame paso a paso en la ficha del proveedor que prefiera y siga el asistente.
El asistente, paso a paso
El asistente tiene seis pasos. Puede ir hacia atrás en cualquier momento con Atrás.
Qué es una clave
El primer paso le explica lo mismo que este artículo: que la cuenta es suya y que la lectura se la cobra el proveedor. Le avisa de que le llevará unos minutos y de que solo hay que hacerlo una vez.
Elija el modelo y vea lo que cuesta
Elija el modelo con el que quiere empezar. Debajo verá cuánto le costaría, de forma orientativa, leer y analizar un expediente de cien folios con ese modelo. El precio real depende de cómo esté escaneado: un documento con texto limpio sale por la parte baja. Podrá cambiar de modelo cuando quiera.
Abra la página del proveedor
Pulse Abrir la página de seguido del nombre del proveedor, y se abrirá en su navegador. Allí:
Cree una cuenta, o entre si ya la tiene.
Añada un método de pago. Casi todos piden una tarjeta antes de dejar usar su servicio, aunque no cobren nada por adelantado.
Busque el botón de crear una clave (suele decir «Create key» o «API key») y cópiela.
Cópiela en cuanto aparezca: casi todos la enseñan una sola vez.
Pegue la clave
Pegue la clave en Tu clave. Con el icono del ojo puede verla para comprobarla. Si no empieza como suelen empezar las de ese proveedor, JUDLEX se lo advierte, pero le deja seguir: la prueba del paso siguiente es la que manda.
Pruébela
Pulse Probar la clave. JUDLEX le pide al proveedor una respuesta mínima con esa clave, que es la única forma de saber que funciona de verdad. Le costará una fracción de céntimo, que le cobra su proveedor.
Si algo falla, puede Volver a pegarla, Elegir otro modelo o Volver a probar, y ver lo que contestó el proveedor para saber qué pasa.
Listo
Pulse Guardar y empezar. La clave queda guardada en su ordenador y JUDLEX la usará con el modelo que eligió.

Varias claves y cuál está en uso
Cada ficha de proveedor tiene:
Modelo, para elegir con cuál trabaja.
Usar este, para que sea el proveedor que usa JUDLEX. El que está activo dice En uso.
Comprobar, para verificar que la clave y el modelo siguen funcionando. Con la mayoría de proveedores no gasta nada; con los que no lo permiten, gasta una fracción de céntimo y la pantalla se lo avisa.
El precio del modelo, en dólares por millón de unidades de texto de entrada y de salida, para comparar.
Un botón para borrar la clave. Si borra la del proveedor en uso, el análisis no funcionará hasta que ponga otra o marque otro proveedor con Usar este.
Lo que cuesta
Antes de lanzar cualquier lectura que cueste dinero, JUDLEX le dice cuánto costará aproximadamente. Lo que lleva gastado lo tiene en Ajustes → Historial de gasto, calculado con las tarifas públicas de cada proveedor y sin ningún recargo. La cifra es orientativa: sirve para ver por dónde va su clave, no para cuadrar la factura del proveedor, que es la que manda.